Los primeros días fueron raros, no socializaba con nadie (de costumbre). Pasaron los días y seguía así, hasta que conocí el café. Gracias al café pude conocer muchas personas, increíbles de hecho, actualmente soy super feliz jugar en el miceforce, hay gente realmente preciosa, puedo contar mis problemas sin que me traten de raro o algo similar.

