Todos tenemos nuestro lado creativo, yo tuve el mío en su momento, ahora dejé de escribir por una cuestión laboral pero me interesaría muchísimo leer cosas propias de ustedes y así conocerlos.
Tus escritos no hablan de tu imaginación solamente, hablan de uno como persona.
Procedo a dejar una parte de mi último escrito:
. Capítulo 1
La verdad, el desgano me venció y bajé al hall así como estaba vestida, desalineada pero siempre bella, eso me decía mi madre. Al rato pasó David en su motocicleta para recogerme e ir al parque, como siempre. Estaba bastante cerca, a no más de unas 10 calles, en 5 minutos estábamos allí. Casi no nos preguntábamos que llevar, ya sabíamos perfectamente lo que debía llevar cada uno, él siempre llevaba la bebida, dos cervezas, y yo siempre llevaba unas papas fritas deliciosas que funcionaban como desayuno, colación, almuerzo, aperitivo, cena y postre desde que mi madre tiene un comercio. Mientras abría un paquete de papas mi mente se quedó en blanco. El paquete se me cayó.
Él ya sabía que hacer, yo miraba con ojos ciegos, era una convulsión. Rápidamente me colocó de lado sin ejercer mucha fuerza, mientras gritaba.
- ¡AMBULANCIA!, ¡AYUDA!, ¡LLAMEN UNA AMBULANCIA!
El mundo hizo oídos sordos, como siempre, pero esta vez era de vida o muerte, cada ataque era peor.
En los momentos de tensión todo se mueve en cámara lenta, los dedos no alcanza a tocar el teléfono, las neuronas están entorpecidas por los gritos y mis espasmos.
Hasta que todo terminó.
Tus escritos no hablan de tu imaginación solamente, hablan de uno como persona.
Procedo a dejar una parte de mi último escrito:
Introduccion
Mi vida nunca fue tan aburrida como lo va siendo este año, ya es octubre y quiero que se pase todo esto, necesito irme de aquí, me siento encarcelada. Por suerte me falta poco tiempo para salir y volver a verte, espero que me nunca más vuelva a pasar lo que pasó aquella noche. Extraño tus besos, extraño nuestros cálidos abrazos, extraño las tardes en el parque, extraño el mundo. Espero que pronto nos veamos amor. Saluda a tu mamá de mi parte.* ~Denisse. No pude terminar de sellar la carta, algo no me permitía ponerla dentro de un sobre. Mañana volvería a intentar, al igual que lo hice los últimos 4 meses
. Capítulo 1
- ¿Cuándo vamos a ir al bar otra vez, Gabi?
- Cuando me deposite mi padre iremos cuántas veces quieras, sé que necesitas salir de tu casa un poco.
- No es que necesite salir de mi casa, es que te necesito a vos.
- Está bien, paso a buscarte por allí, primero tengo que ir a buscar el casco a la casa de un amigo.
- ¡Era hora! Te espero en el hall de entrada.
- Perfecto, en dos horas estoy.
- Besito.
- Beso, te amo.
- Yo más.
- ¡Mmmua!
La verdad, el desgano me venció y bajé al hall así como estaba vestida, desalineada pero siempre bella, eso me decía mi madre. Al rato pasó David en su motocicleta para recogerme e ir al parque, como siempre. Estaba bastante cerca, a no más de unas 10 calles, en 5 minutos estábamos allí. Casi no nos preguntábamos que llevar, ya sabíamos perfectamente lo que debía llevar cada uno, él siempre llevaba la bebida, dos cervezas, y yo siempre llevaba unas papas fritas deliciosas que funcionaban como desayuno, colación, almuerzo, aperitivo, cena y postre desde que mi madre tiene un comercio. Mientras abría un paquete de papas mi mente se quedó en blanco. El paquete se me cayó.
Él ya sabía que hacer, yo miraba con ojos ciegos, era una convulsión. Rápidamente me colocó de lado sin ejercer mucha fuerza, mientras gritaba.
- ¡AMBULANCIA!, ¡AYUDA!, ¡LLAMEN UNA AMBULANCIA!
El mundo hizo oídos sordos, como siempre, pero esta vez era de vida o muerte, cada ataque era peor.
- ¡No se queden parados, ayuden! La gente no tiene la culpa de lo que pasa, pero tampoco ayudan a resolver el problema. En un mundo individualista nadie abre los ojos. Tan solo es cuestión de que alguien se quite las vendas.
- Soy médico, suéltala, yo la sostengo. Dijo con una voz fría y meticulosa.
- Doc, por favor, ayúdela.
- Llama a una ambulancia, el episodio está durando demasiado.
En los momentos de tensión todo se mueve en cámara lenta, los dedos no alcanza a tocar el teléfono, las neuronas están entorpecidas por los gritos y mis espasmos.
Hasta que todo terminó.







